Porque el dinero no es lo primero que necesita una empresa
Hace 17 años llegué a España como un extranjero con ganas de comerme el mundo. Hoy, tras casi dos décadas residiendo y emprendiendo en este país, miro hacia atrás y veo un camino pavimentado con algo más que éxitos: veo sudor, veo lucha y, sobre todo, veo el polvo que tuve que morder para levantarme una y otra vez.
Durante mis jornadas de trabajo, me encuentro constantemente con personas brillantes. Tienen ideas capaces de cambiar sectores enteros, pero a menudo carecen de algo fundamental: una base sólida de conocimiento económico, de gestión y empresarial.
El valor de las cicatrices
Muchos creen que el éxito llega con una buena idea y una ronda de financiación. Mi experiencia me dice lo contrario. He vivido:
- Dos quiebras: Que me enseñaron más sobre finanzas que cualquier máster.
- Años de lucha contra la pobreza: Donde aprendí el verdadero valor de la eficiencia y la resiliencia.
- El éxito rotundo: Con dos empresas consolidadas y una nueva aventura internacional en marcha.
Todo esto en más de 10 años de “comer polvo” a diario. Esos éxitos son los que te hacen olvidar por un segundo los fracasos, pero son los fracasos los que te preparan para no volver a caer.
¿Por qué nace Capital Mente?
He creado Capital Mente para ayudar en la fase que realmente importa: la fase cero. Muchos emprendedores buscan financiación antes de tener una estructura. En NeoGeo Global creemos que lo primero no es el dinero, sino crear una base sólida para pensar y reflexionar sobre cómo se hacen las cosas. Solo cuando la mentalidad y la estructura son robustas, la cobertura financiera tiene sentido.
Pongo mis aciertos y, sobre todo, mis errores, a disposición de quien tenga las ganas y, especialmente, la humildad de aprender y escuchar.
No busco proyectos perfectos, busco emprendedores dispuestos a construir cimientos de roca antes de levantar rascacielos.